Del Cortometraje «Verdulera» a «Yo solo quiero amor»

Cortometraje

Jose Barbado llega al escenario con «Yo solo quiero amor» después de la dirección del Cortometraje «Verdulera».

Jose Barbado es actor, creador escénico y productor de raíces vallisoletanas. Su trayectoria artística se ha desarrollado entre la interpretación, la performance, la creación contemporánea y, más recientemente, la producción cinematográfica y teatral.

Como actor, performer y creador ha trabajado en diferentes espacios y compañías vinculadas a la escena contemporánea, participando en teatros como el Teatro Calderón de Valladolid, el Teatro Victoria, Umbral de Primavera o el Centro Dramático Galego, entre otros.

En 2023 inicia una nueva etapa profesional vinculada a la producción ejecutiva con el cortometraje 30 PALOS, estrenado en la Semana de Cine de Medina del Campo. Esta primera experiencia le lleva a profundizar en el ámbito de la producción audiovisual y a continuar su formación en el Grado Superior de Producción de Audiovisuales y Espectáculos del Instituto RTVE.

Su actividad como productor continúa en 2025 con la producción de la 24.ª edición de CINHOMO, Festival de Cine Queer de Castilla y León, consolidando así su vínculo con la creación y gestión de proyectos culturales y audiovisuales.

Ese mismo año desarrolla una intensa actividad como creador. Escribe, dirige y produce su primera obra teatral, Yo solo quiero amor, al mismo tiempo que se introduce de lleno en la dirección y producción cinematográfica con varios cortometrajes.

Entre ellos destaca Prioridades, ganador del premio al Mejor Winesip Express en el Festival Rueda con Rueda, y Cómo superar un drama amoroso, reconocido con el segundo premio a Mejor Winesip en la X edición del mismo festival. A estos trabajos se suma VERDULERA, propuesta audiovisual que fue nominada a Mejor Cortometraje en la categoría Valladolid Ciudad Creativa de la 23.ª edición del Notodofilmfest.

Su trabajo ha estado presente además en diferentes festivales y certámenes, entre ellos los Premios Altavoz, Mostra Universitaria de Cinema Audiovisual (MUCA), Memondo Fest, Festival Corto de Ciudad Real, Ahmedabad International Film Festival y Crew!, considerado el primer festival del mundo dedicado a la temática Drag.

Yo solo quiero amor: una mirada queer sobre las relaciones contemporáneas

Tras su recorrido por la interpretación y la producción audiovisual, Jose Barbado da un paso adelante con Yo solo quiero amor, una propuesta escénica multidisciplinar que combina teatro, performance, cuerpo, música, máscara y videoimagen en directo.

La obra, que llega a Madrid en septiembre de 2026, se presenta en Nave73 dentro del ciclo Emergentes, una programación concebida para dar visibilidad a nuevos creadores y creadoras de la escena contemporánea.

Lejos de plantearse como un monólogo teatral convencional, Yo solo quiero amor propone una experiencia híbrida en la que confluyen diferentes lenguajes artísticos. La interpretación se combina con la creación audiovisual y la manipulación en directo de los elementos sonoros, lumínicos y visuales, estableciendo un diálogo constante entre el lenguaje teatral y el cinematográfico.

El propio Barbado define la pieza como una historia autoficticia protagonizada por un camboy que busca encontrar el amor a través de una página de sexo online. Desde esta premisa, el espectáculo se adentra en cuestiones como el deseo, la soledad, la vulnerabilidad y la necesidad de establecer vínculos afectivos en una sociedad marcada por la inmediatez.

La obra pone especialmente el foco en las relaciones sexoafectivas contemporáneas y en las dificultades para encontrar compromiso y responsabilidad emocional en un contexto dominado por las aplicaciones de citas, la exposición digital y la cultura de la inmediatez.

El proyecto comenzó a gestarse en 2024, en el marco de su Trabajo Fin de Máster en Creación de Escena Contemporánea en la ESAD de Castilla y León, y posteriormente evolucionó hasta convertirse en una producción escénica propia.

Uno de los aspectos más singulares del proyecto es su carácter prácticamente unipersonal. Barbado asume diferentes responsabilidades dentro de la producción: escribe, dirige, produce e interpreta la obra, además de encargarse desde el propio escenario de la ejecución de los elementos técnicos relacionados con el sonido, la iluminación y la imagen.

Esta decisión responde también a una voluntad de explorar nuevas formas de creación y producción desde la autonomía artística, convirtiendo el propio proceso de producción en parte de la identidad del espectáculo.

Del consumo de imágenes al consumo de cuerpos

En el fondo de Yo solo quiero amor existe una reflexión sobre la transformación que han experimentado las relaciones personales durante los últimos años.

La obra plantea una sociedad en la que la lógica del consumo se ha trasladado también al ámbito de las relaciones humanas. La posibilidad de acceder de manera inmediata a nuevas personas a través de las aplicaciones y las redes sociales modifica la manera de relacionarnos, de desear y también de entender el compromiso.

Barbado utiliza el escenario para cuestionar esa dinámica y preguntarse hasta qué punto la sexualización y la cosificación de los cuerpos están condicionando nuestra manera de entender el amor.

La pieza nace, precisamente, de la necesidad de dar voz a una generación que experimenta el amor desde códigos diferentes a los de generaciones anteriores: relaciones rápidas, conexiones digitales, sexo inmediato y vínculos que, en ocasiones, parecen sometidos a la misma lógica de usar y sustituir que caracteriza al consumo contemporáneo.

De ahí surge la pregunta central que atraviesa el espectáculo: ¿existe todavía el amor romántico?

Más allá de ofrecer una respuesta cerrada, Yo solo quiero amor utiliza la escena para explorar esa incertidumbre y convertirla en una experiencia personal y colectiva.

Un creador multidisciplinar

La trayectoria de Jose Barbado refleja una evolución desde la interpretación y la creación escénica hacia un perfil cada vez más multidisciplinar, en el que teatro, cine, performance y producción conviven dentro de un mismo proceso creativo.

Su experiencia como actor y performer, unida a su formación y actividad como productor, le permite abordar sus proyectos desde diferentes perspectivas y asumir tanto la dimensión artística como la productiva de sus obras.

Con Yo solo quiero amor, Barbado da un paso importante en esta evolución: convierte una investigación personal iniciada en el ámbito académico en un espectáculo profesional y abre una nueva etapa de su carrera marcada por la autoproducción, la experimentación y la búsqueda de nuevos lenguajes escénicos y audiovisuales.

Su recorrido en el cortometraje y en la producción cultural apunta, además, hacia un perfil de creador capaz de moverse entre diferentes disciplinas y formatos, construyendo proyectos en los que la interpretación, la dirección, la producción y el lenguaje audiovisual forman parte de una misma identidad artística.