El Ministerio de Cultura ha puesto en marcha en 2026 el programa Cine Vecino, una nueva iniciativa pública destinada a acercar el cine independiente a las zonas rurales y municipios españoles que carecen de salas de exhibición. El proyecto nace con una doble vocación: garantizar el acceso a la cultura en todo el territorio y ampliar la difusión del cine español y europeo más allá de los grandes núcleos urbanos.
Con esta iniciativa, el ministerio de cultura amplía la oferta audiovisual, inicialmente reforzada como comentamos en anteriores post por su uso en centros educativos con la promoción de AulaCorto.
Presentado por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el programa forma parte del Plan de Derechos Culturales 2025-2030 y responde a uno de los principales retos del sector audiovisual: la creciente concentración de la oferta cultural en las grandes ciudades. Según explicó el Ministerio, el objetivo es que “vuelva a haber una pantalla encendida en pueblos donde hace demasiado tiempo que se apagó el cine”.
Una respuesta al desequilibrio territorial
Cine Vecino está dirigido a ayuntamientos, asociaciones y agrupaciones ubicadas en municipios con menos de 10.000 habitantes que no dispongan de una sala de cine en un radio de 25 kilómetros. La iniciativa pretende combatir la denominada “brecha cultural”, permitiendo que los ciudadanos de las zonas despobladas puedan acceder gratuitamente a una programación cinematográfica de calidad.
Hasta 200 entidades podrán beneficiarse del programa durante los próximos dos años.
Un catálogo de cien películas por semestre
Las entidades seleccionadas tendrán acceso a un catálogo de aproximadamente cien títulos cada semestre, compuesto por largometrajes, documentales, cortometrajes y obras de carácter experimental. La programación estará disponible a través de PLATFO, la plataforma digital pública gestionada por el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA).
Una inversión de más de 747.000 euros
El Ministerio de Cultura destinará más de 747.000 euros durante dos años para financiar el catálogo de obras y la gestión técnica del programa. La iniciativa se integra dentro de las políticas públicas orientadas a fomentar el acceso universal a la cultura y a reforzar el tejido audiovisual independiente.
Una oportunidad para el cine independiente
Además de su dimensión territorial, Cine Vecino representa una nueva ventana de exhibición para las distribuidoras y productores de cine independiente. En un contexto marcado por la concentración de pantallas y la competencia de las plataformas de streaming, el programa puede contribuir a ampliar la vida comercial de numerosas películas que habitualmente tienen dificultades para acceder al circuito de salas.
La medida también puede beneficiar al cortometraje y al documental, formatos con una presencia limitada en la exhibición comercial tradicional y que ahora encontrarán nuevos espacios para conectar con públicos alejados de las grandes capitales.
Recuperar la experiencia colectiva
Más allá de las cifras, Cine Vecino persigue recuperar el carácter comunitario del cine. Durante décadas, las proyecciones en plazas, centros culturales y antiguos cines de pueblo fueron un elemento fundamental de la vida social de muchas localidades españolas.
La nueva iniciativa aspira a reactivar esa tradición y a convertir nuevamente el cine en un espacio de convivencia y encuentro entre vecinos.
En una época dominada por el consumo individual de contenidos audiovisuales, Cine Vecino reivindica la importancia de la experiencia colectiva y del acceso igualitario a la cultura, independientemente del lugar de residencia. Un proyecto que, en palabras del Ministerio de Cultura, busca demostrar que el acceso al cine “no debería depender del código postal”.
